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Me llena de entusiasmo poder ofrecerles una alternativa de información clara y sobre todo ecológica sobre las verdades y misterios de los acuarios marinos. En las siguientes secciones verán parte de mi vida como acuarista. Mi satisfacción será desarrollar en ustedes un entendimiento que no se encuentra en los libros, sólo dentro de cada cual. Dicen que para ser un acuarista se necesita ser químico, biólogo, plomero, electricista, carpintero, arquitecto y sobre todo soñador. A pesar que esta página da la impresión de estar dirigida a acuaristas de nivel intermedio y avanzado en realidad es todo lo contrario, me dirijo al novicio que tiene en sus manos la oportunidad de comenzar con el pie derecho. Demasiadas especies están pereciendo en acuarios domésticos y públicos. Amerita detenerse un momento y analizar lo que estamos logrando con nuestras acciones. ¿Estamos poniendo en riesgo los arrecifes de coral?
Esta página requiere el conocimiento de ciertos fundamentos que le permitirán comprender lo que aquí se menciona. La lectura especializada sobre el tema es fundamental y puede evitarle problemas en el futuro. Las fotografías que aparecen en las diferentes secciones son de varios acuarios que he instalado desde 1993.
La principal inquietud que surge entre los entusiastas al momento de evaluar la instalación de un acuario marino es la dificultad de su estabilidad por períodos prolongados de tiempo. Luego de varios años estableciendo este tipo de acuario les puedo decir que hasta cierto punto es una ciencia incierta y desconocida. El conocimiento sobre la biodiversidad marina y sus interacciones, el rol de elementos esenciales, simbiosis, energía radiante, nutrientes y contaminantes entre muchos otros factores es muy limitado y sigue siendo materia de estudio. Antes de incursionar en este tipo de acuario le sugiero al entusiasta la lectura de publicaciones especializadas y sobre todo actualizadas que le permitan alcanzar ciertos fundamentos necesarios que sin duda alguna aumentarán las probabilidades de éxito. Durante la década de los '60 se consideraba casi imposible mantener corales vivos en cautiverio por períodos prolongados de tiempo. Hoy en día no tan sólo crecen en sistemas cerrados sino que también se reproducen, muchas veces en cantidades comerciales. Constantemente surgen nuevas técnicas que permiten sistemas mucho más estables. La exportación de compuestos indeseados y la importación de los deseados puede ser manipulada o hasta cierto punto controlada por el acuarista. Luego que el entusiasta toma la decisión de incursionar en este tipo de acuario una segunda inquietud surge, el volumen total de agua que debe tener el ecosistema. Para que tengan una idea de proporciones, los arrecifes de coral ocupan menos del 0.1 por ciento del volumen total de los océanos. Eso quiere decir que si fuéramos a duplicar las mismas proporciones en nuestros acuarios necesitaríamos un magnificador para poder observar nuestros habitantes marinos. Lamentablemente no sería un sistema muy atractivo para el entusiasta a pesar de ser mucho más estable. Muchos de los problemas en este tipo de acuario surgen a consecuencia de superpoblación de especies, muchas veces incompatibles, en sistemas con poco volumen de agua. Recordemos que en los sistemas con poca agua los cambios ocurren mucho más rápido que en sistemas más grandes. Luego de decidir el volumen total de agua nos encontramos con la incertidumbre del tiempo que toma establecer el sistema. La palabra clave es "establecer". No se establece de la noche a la mañana o en un mes como se escucha comúnmente. Una población de bacterias nitrificantes se puede establecer en pocos días, pero ellas comprenden sólo una fracción del total de la biodiversidad del sistema. Establecer un sistema puede tomar entre 18 a 24 meses y a veces más. Existen miles de otros microorganismos esenciales que necesitan desarrollar comunidades dentro de nuestros acuarios.
Muchos entusiastas abandonan sus acuarios marinos al encontrarse con una masa de algas filamentosas que cubren de esquina a esquina lo que días antes fue un bello arrecife de coral. Conocer los fundamentos y tomar control de lo que sucede en nuestros acuarios evitará muchas frustraciones. Algo que debemos tener presente es que estamos privando a seres vivientes de su ambiente natural. Ya que esto es así, debemos hacer lo imposible por mantener un ambiente adecuado que supla las necesidades básicas de cada uno de los habitantes del ecosistema. Por ninguna razón debemos considerar instalar un acuario si lo vamos a tratar como un mueble más, especialmente si es marino. Si usted no tiene la intención de trabajar directamente con su acuario o no le interesa su funcionamiento, sencillamente no lo instale y se ahorrará muchos dolores de cabeza. Permita que especies exóticas sigan su curso normal de vida y no perezcan en acuarios.
Si desea más información sobre la instalación de este tipo de acuario me puede escribir a cvicente@acuatico.com
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